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Historia
De Sparky
- El Paseo de Sparky
- No Descanso Para Sparky -
A pesar de que se a parece
a un dálmata, Sparky es realmente una mezcia de pit bull
y pointer y en verdad una perrita con mucha suerte. Cuando ella
era pequeña, se escapó apenas de una sentencia de
muerte en las perrera municipales de la ciudad de Nueva York,
gracias a los esfuerzos de Adopt-A-Dog y la bondad de un trabajador
de la perrera.
En esta perrera municipal, el número de perros sin hogar
es abrumador y muchos de los perros que llegan ahí, sufren
eutanasia en dos dias. Los perros que son rescatados en comparación
al enorme número de los que son eliminados, es muy pequeño.
Afortunadamente, el meneo constante de la colita de Sparky y su
aparente felicidad, le encantaron a uno de los trabajadores de
la perrera quien se enamoró de ella y decidió esconderia.
También, se la ocurrió que si secretamente cambiaba
la fecha de la llegada de Sparky, esto le daría tiempo
a la perrita, y la esperanza de que alguien la adoptara o alguna
agencia la rescatara.
Sparky estaba todavía escondida cuando Adopt-A-Dog llegó
ese dia. Después de que cargaron su camioneta con cuantos
perros y gatos pudieron meter, con mucha cautela, el trabajador
que había escondido a Sparky se le acercó a uno
de los empleados de Adopt-A-Dog y le suplicó que por favor
trataran de meter un perro mas, su favorita. Adopt-A-Dog no pudo
rechazar un pedido tan angustiado. Con muy poco espacio en la
camioneta Sparky se tuvo que conformar con ir muy apretadita,
paradita y "sin asiento" pero premió a todos
con muchos besos y lengüetaditas hasta que llegaron a casa.
Los empleados de Adopt-A-Dog pronto entendieron porque el trabajador
de la perrera habiá arriesgado su empleo para salvar la
vida de Sparky.
A pesar de su humilde procedencia, Sparky ha hecho un mundo de
bien. Las donaciones por la venta de sus libros han ayudado a
Adopt-A-Dog (asi como Pet Rescue, Animal Haven y Pets Unlimited) a proteger a muchos otros perros y gatos abandonados.
Y sus libros, en inglés y español, han entretenido
a niños y adultos de costa a costa.
Sparky vive hoy la buena
vida en Stamford, CT, con su familia adoptiva, asi como con la
tortuga Speedy y muchos otros animales.
¡Y ella todavía persigue a Floyd a sus amigos por
todo el patio!
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